El Departamento Antofagasta de la Sierra guarda en sus tierras una historia arqueológica diversa e interesante. En sectores cercanos a nuestro proyecto podemos encontrar pequeños sitios como el alero Quebrada Seca 3, grandes cuevas rocosas como Cacao 1 e imponentes estructuras habitacionales como el Pucará de La Alumbrera. Todas evidencia de una larga historia de ocupación humana que se manifiesta a través de dos tipos de estructuras existentes en zonas cercanas al proyecto. Por un lado, encontramos los parapetos distribuidos de norte a sur; y, por otro, existen conjuntos de estructuras circulares de gran tamaño, adosadas entre sí y vinculadas con los parapetos.
En este aspecto, la evidencia arqueológica otorga una singular importancia a la Laguna Colorada, ya que este cuerpo de agua se encuentra cerca de esas estructuras y podría haber sido aprovechada por las poblaciones humanas que habitaron esa región en un pasado remoto.
La región hídrica de la Cuenca Cerrada de la Puna, Subcuenca Carachi Pampa – Incahuasi, se encuentra a una altura aproximada de 3.000 m.s.n.m. La región se caracteriza por contar con una cantidad considerable de cuerpos de agua superficiales que fluyen hacia el centro de la depresión ocupada por la laguna Colorada y el Salar. Entre los más importantes encontramos los ríos El Peñón, Punilla y su afluente, el arroyo Calalaste. Sin embargo, ninguno de estos cuerpos de agua superficiales ingresa a nuestras propiedades, ya que el flujo de agua se insume varios kilómetros antes del proyecto Carachi, otorgándole a la zona las características predominantes de la Puna desértica catamarqueña.
El Proyecto Carachi se ubica en la denominada ecorregión de la Puna. Su vegetación y fauna son el producto de una larga evolución moldeada por factores ambientales muy adversos.
El campo de Carachi Pampa es un ejemplo característico de lo que se conoce como Puna desértica. Aquí encontramos miles de hectáreas de suelo desnudo y algunos sectores de estepas arbustivas y peladares con una muy escasa cobertura vegetal.
Un caso muy particular dentro de este contexto, lo constituyen las denominadas vegas o bofedales que existen en localidades cercanas al proyecto. Ya que son comunidades vegetales que mantienen su verdor de forma constante al estar inundadas de manera permanente o la mayor parte del año. Algunas de las vegas más destacadas del Departamento Antofagasta de la Sierra son: la Ciénaga Grande cerca de la localidad de El Peñón y la vega de la laguna de Antofagasta de La Sierra propiamente dicha.
Junto con las vegas, las lagunas de altura forman parte de los ecosistemas conocidos como "humedales". Estos lugares, a veces cercanos a los proyectos, albergan poblaciones de aves, algunas de las cuales se encuentran en categorías de conservación, lo que resalta la importancia de preservarlas junto a su hábitat. Ejemplos notables incluyen flamencos, parinas, gallaretas cornudas, entre otros.